Diseñado para Crecimiento, Caspa, Picor y Puntas quebradizas, este aceite deja una sensación de lujo silencioso.
La mezcla de Romero y Menta se siente sedosa, nunca pesada. Se desliza con precisión, como un gesto de autocuidado bien hecho. Ideal para cabello fino, medio o denso que busca control sin rigidez. El resultado se nota en el tacto, más suavidad y un brillo limpio.
Cuando hay sensibilidad, tirantez o descamación, el masaje cambia el día. Sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias ayudan a calmar el picor y a reducir la caspa. Funciona en cuero cabelludo graso o seco. La frescura de Menta aporta una sensación nítida y cómoda.
Rico en antioxidantes, apoya la protección del folículo y favorece la circulación. Ursolic acid y rosmarinic acid contribuyen a una apariencia de mayor grosor y densidad. Perfecto para raíces frágiles y caída por quiebre. Encaja en peinados pulidos, trenzas y recogidos tensos.
Para frizz, opacidad y enredos, unas gotas devuelven manejabilidad inmediata. Hidrata y acondiciona para ayudar a prevenir puntas abiertas. El cabello rizado, ondulado o alisado gana definición y caída. La melena queda suave, con un acabado flexible y elegante, sin residuo pegajoso.
Aplicar en cabello húmedo o seco. Colocar 2 a 3 gotas en cuero cabelludo, puntas o zonas sensibles, y masajear. Usar a diario o cuando se necesite, como cuidado de piel y cabello. Cada aplicación se siente íntima y eficiente, con aroma herbal fresco.
Referencias específicas